A veces lo que necesita un progenitor no es un informe puntual, sino demostrar con datos reales cómo ha ido cumpliendo con su papel a lo largo del tiempo — por ejemplo, de cara a una solicitud de custodia compartida.
Qué es
La bitácora de seguimiento parental es un servicio continuado: el progenitor sigue unas instrucciones concretas y registra su día a día con trazabilidad real. Esa trazabilidad documentada se entrega al juzgado como refuerzo de la petición que se haya hecho.
Para quién es
Es la versión individual de lo que la coordinación de parentalidad es para dos progenitores — pensada para un solo progenitor que necesita demostrar continuidad y compromiso real, no solo intención.
Cómo funciona
El seguimiento es continuado, no puntual — lo que le da valor como prueba es precisamente la trazabilidad a lo largo del tiempo.
Un MASC reconocido por ley
La bitácora de seguimiento parental encaja, igual que la coordinación de parentalidad, como una de las modalidades de MASC (Método Adecuado de Solución de Controversias) que reconoce la Ley Orgánica 1/2025 — la de opinión de experto independiente. Los procedimientos matrimoniales con menores están exentos de la obligación legal de intentar un MASC antes de demandar, así que no es un paso obligatorio en la mayoría de los casos. Pero como refuerzo voluntario, aporta trazabilidad real allí donde antes solo había intención declarada.
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